sábado, 18 de junio de 2011

EL RINCONÍN. CALDERETA DE PESCADO. 28/04/2011






Tenía un servidor gana de cocinar uuna "buena caldereta" de pescado al estilo gallego y para esto que mejor que rodearse de unos buenos amigos.
Elegí como pescados a los clasicos, es decir, rodaballo, lubina, congrio y rape, no podía salir nada mal e insistí a la "pescadora" que me limpiase bien el pescado y que "por favor" no dejase ninguna espina. "Oiga yo sé limpiar pescado" me respondió.
De aperitivo un buen queso semicurado y un excelente jamón. Se abrieron botellas de alvariño y el clásico ya de Solagüen tinto crianza 2007.
Ángel y Rafa actuaron como co-cocineros, bueno en realidad prepararon los aperitivos y animaron efusivamente, es un lujo, al cocinero. Gabriel apareció tarde pero apareció.
Los aperitivos bien, pero la caldereta resultó buena a excepción de la tira de espinas que dejó la profesional limpiadora de pescado y eso que le insistí y que le advertía que si no sabía que lo dijese, que cambiaba de pescado a otros con menos espinas, la respuesta que me dió y el resultado ofrecido no se parecian con la firmeza y osadía de esta muchacha.
Total, que me fastidió la comida y que cada uno tuvo que esforzarse para sacar lo bueno sin atragantarse en el intento. El sabor, claro está, fué bueno, pero a nuestra vista ya cansada la busqueda de la espina la fatigó sobremanera.
Bueno, se pasó bien que era lo importante. Un reto: queda pendiente una buena caldereta de pescado que limpiaré yo mismo.

PEDROVEYA





A instancias de Rafa, miembro fundador y fotógrafo oficial de la peña "viviendo la buena vida" nos dirigimos a Pedroveya para encargar y degustar una comidina "de puchero".
La verdad es que un servidor tenía ganar de conocerlo por ser ya una leyenda entre los aficionados al pote y/o la fabada.
Me ha sorprendido el acceso, mal muy mal tanto para la subida y , claro, peor para la bajada; pero una vez allí la vista es magnifica y los conocimientos de las cumbres de Ángel, Rafa y compañía hicieron muy agradable la visita, incluso Rafa se fotografío cual Cristo entre panoyes. Después de un agradable paseo, iniciamos la manduca con un vinín y un choricín a modo de aperitivo y ya en la propia comida se pidió para degustar un poco de todo: fabes, pote, garbanzos, cabritu, cordero y un "poco" de carne guisada. Eramos cuatro lebreles y el que suscribe probó de todo menos los garbanzos de los que dieron buena cuenta todos y fundamentalmente Ángel que los calificó con una nota alta, raro en él.
Y después arroz con leche, que según los comensales esta "realmente muy bueno", al plumilla que escribe esta crónica le pareció "bueno a secas" y es que el mejor arroz con leche del mundo me lo hace mi parienta.
Unes copines, pocas había que bajar, cerraron un buen almuerzo. Rafa contrató 15 cubiertos, yo conocí, por fin, Predroveya y Ángel recordó viejos tiempos. ¿Se puede pedir algo más?